Alcohólicos Anónimos (AA) se inició en 1935 en Akron, Ohio, como resultado de una reunión entre un corredor de bolsa de New York y un cirujano de Akron quienes eran alcohólicos sin remedio. Se dieron cuenta que el alcoholismo era una enfermedad que podía ser tratada con un sistema basado en la aplicación de valores espirituales en la vida cotidiana. Ambos empezaron a trabajar con ellos mismos y otros alcohólicos. En cuatro años, habían tres grupos y 100 alcohólicos sobrios. En 1939, basados en sus experiencias (tanto los fracasos como los éxitos), este grupo publicó su texto básico, Alcohólicos Anónimos, describiendo la filosofía y métodos de la AA, y estableciendo los Doce Pasos. Este libro ha tenido una publicación continua desde aquel entonces. A pesar que los Doce Pasos han sido revisados y actualizados, han permanecido como esencia, tocando las vidas de innumberables personas alrededor del mundo.
Poco después de la fundación de AA, las familias y amigos de los alcohólicos se reunieron para formar AL-ANON, una organización que difunde los Doce Pasos a individuos cuyas vidas han sido las más afectadas por el alcohol. Desde entonces, otros grupos han adoptado la misma filosofía de AA y la han aplicado exitósamente a muchos de sus problemas. Existe, por ejemplo, grupos de Doce Pasos dirigidos a la drogadicción (tales como Narcóticos Anónimos, Crystal Meth Anónimos), que se traduce en soporte para los familiares y amigos de los drogadictos (tales como AL-ANON, AL-ATEEN, NARC-ANON, Co-dependientes Anónimos), otros problemas adictivos (tales como Deudores Anónimos, Apostadores Anónimos, Enfermos del Trabajo Anónimos, Comedores Compulsivos anónimos, y Adictos al Sexo Anónimos), problemas de relaciones (tales como Sobrevivientes
de Incesto Anónimos, y Padres Anónimos), así como asuntos de salud mental (tales Compulsivos-Obsesivos Anónimos, y Neuróticos Anónimos).
LOS DOCES PASOS
1. Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.
2. Llegamos al convencimiento de que un Poder Superior podrá devolvernos el sano juicio.
3. Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos.
4. Sin miedo, hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.
5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestros defectos.
6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de todos estos defectos de carácter.
7. Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.
8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes
habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les
causamos.
9. Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el
daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o
para otros.
10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.
11. Buscamos, a través de la oración y la meditación,
mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo
concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para
con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.
12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como
resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a los
alcohólicos y practicar estos principios en todos nuestros asuntos.
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