Hay casi tantas definiciones de codependencia como experiencias que
la representan. En la desesperación (o tal vez en la iluminación),
algunos terapeutas han proclamado: “Codependencia es cualquier cosa, y
cualquier persona es codependiente”. De modo que ¿quién tiene razón? ¿Cuál definición es la adecuada?
Una breve historia de la codependencia ayudará a contestar esta pregunta.
La palabra codependencia apareció en la escena del tratamiento psicológico a fines de la década de los setenta. No sé quién la descubrió. Aunque varias personas proclaman haberlo hecho, la palabra emergió simultáneamente en varios centros de tratamiento de Minnesota, de acuerdo con la información de la oficina de Sondra Smalley, una psicóloga con licencia y líder en el campo de la codependencia. Tal vez Minnesota, el corazón de los centros de tratamiento para las dependencias químicas y de los programas de Doce Pasos para los trastornos compulsivos, la descubrió. Robert Subby y John Friel en un artículo del libro Co-dependency, An Emerging Issue, escribieron: “originalmente se usó para describir a la persona o las personas cuyas vidas se veían afectadas como resultado de su relación cercana con alguien que tiene una dependencia química. El cónyuge o hijo o amante codependiente de alguien químicamente dependiente era visto como una persona que había desarrollado un patrón para "lidiar" con la vida que no era sano, como una reacción hacia el abuso del alcohol o de las drogas que hacía otra persona”.Era un nombre nuevo para un juego viejo. Los profesionales habían sospechado durante largo tiempo que algo peculiar sucedía a las personas que estaban involucradas de cerca con individuos químicamente dependientes. Se había hecho alguna investigación sobre el tema, la cual indicaba que una condición física, mental, emocional y espiritual similar a la provocada por el alcoholismo parecía darse en muchas personas no alcohólicas o no químicamente dependientes cercanas al alcohólico. Surgieron algunas palabras (más caló que después se volverían sinónimo de codependiente) para describir este fenómeno: co-alcohólico, para alcohólico, no-alcohólico. Es seguro que los codependientes sintieron los efectos de la codependencia bastante antes de que se acuñara la palabra.
La palabra codependencia apareció en la escena del tratamiento psicológico a fines de la década de los setenta. No sé quién la descubrió. Aunque varias personas proclaman haberlo hecho, la palabra emergió simultáneamente en varios centros de tratamiento de Minnesota, de acuerdo con la información de la oficina de Sondra Smalley, una psicóloga con licencia y líder en el campo de la codependencia. Tal vez Minnesota, el corazón de los centros de tratamiento para las dependencias químicas y de los programas de Doce Pasos para los trastornos compulsivos, la descubrió. Robert Subby y John Friel en un artículo del libro Co-dependency, An Emerging Issue, escribieron: “originalmente se usó para describir a la persona o las personas cuyas vidas se veían afectadas como resultado de su relación cercana con alguien que tiene una dependencia química. El cónyuge o hijo o amante codependiente de alguien químicamente dependiente era visto como una persona que había desarrollado un patrón para "lidiar" con la vida que no era sano, como una reacción hacia el abuso del alcohol o de las drogas que hacía otra persona”.Era un nombre nuevo para un juego viejo. Los profesionales habían sospechado durante largo tiempo que algo peculiar sucedía a las personas que estaban involucradas de cerca con individuos químicamente dependientes. Se había hecho alguna investigación sobre el tema, la cual indicaba que una condición física, mental, emocional y espiritual similar a la provocada por el alcoholismo parecía darse en muchas personas no alcohólicas o no químicamente dependientes cercanas al alcohólico. Surgieron algunas palabras (más caló que después se volverían sinónimo de codependiente) para describir este fenómeno: co-alcohólico, para alcohólico, no-alcohólico. Es seguro que los codependientes sintieron los efectos de la codependencia bastante antes de que se acuñara la palabra.
He aquí mi definición de un codependiente:
Una persona codependiente es aquella que ha permitido que la conducta de otra persona la afecte, y que está obsesionada con controlar la conducta de esa persona. La otra persona puede ser un niño o adulto o un amante o un cónyuge, un hermano o hermana, un abuelo o abuela, un cliente o un amigo íntimo. Estas personas pueden ser alcohólicas, drogadictas, gente mental o físicamente enferma, una persona normal que de vez en cuando tiene sentimientos de tristeza, o una de las personas mencionadas anteriormente.
Pero el núcleo de la definición y de la recuperación no está en la otra persona, no importa cuánto lo creamos así, Está en nosotros mismos, en la manera en que permitimos que la conducta de otra persona nos afecte y en la forma en que tratamos de afectarla a ella: en los cuidados obsesivos, controladores, “ayudadores”, en la baja autoestima que raya en el odio hacia uno mismo, en la autorepresión, en la abundancia de ira y de culpa, en la peculiar dependencia de gente peculiar, en la atracción por y en la tolerancia de lo bizarro, en el estar centrado en otro que conduce al abandono de uno mismo, en problemas de comunicación, problemas de intimidad y en un continuo torbellino a través de las cinco fases del proceso de duelo.
¿Es una enfermedad la codependencia?
Algunos profesionales dicen que la codependencia no es una enfermedad; dicen que es una reacción normal hacia la gente anormal. Aunque los primeros grupos de Al-Anón se formaron en la década de 1940, estoy segura que nos podríamos remitir al principio del tiempo y de las relaciones humanas para encontrar destellos de conducta codependiente. La gente siempre ha tenido problemas y otros siempre se han preocupado de sus amigos y parientes con problemas. La gente siempre se ha abrumado con los problemas de los demás desde que comenzaron las relaciones humanas.
“Es natural que tratemos de proteger y de ayudar a las personas que nos importan. También es natural que nos afecten los problemas de la gente que nos rodea y que reaccionemos a ellos. A medida que un problema se vuelve más serio y permanece sin resolverse, más nos afecta y más reaccionamos hacia él.” La palabra “reaccionar” es importante aquí. Sea como sea que nos aproximemos a la codependencia, como sea que la definamos, y sea cual fuere el marco de referencia que elijamos para diagnosticarla y para tratarla, la codependencia es primordialmente un proceso de reacción. Los codependientes son reaccionarios. Reaccionan en exceso. Reaccionan demasiado poco. Pero rara vez actúan. Reaccionan a los problemas, las vidas, los dolores y las conductas de otros. Reaccionan a sus propios problemas, dolores y conductas. Muchas reacciones codependientes son reacciones al estrés. No es necesariamente anormal, pero resulta heroico y un auténtico salvavidas aprender a no reaccionar y a actuar de maneras más sanas. Sin embargo, la mayoría de nosotros necesitamos que se nos enseñe a hacerlo. Quizá alguna de las razones por las cuales los profesionales consideran enfermedad a la codependencia es porque muchos codependientes están reaccionando a una enfermedad tal como el alcoholismo.
Otra razón por la cual se le llama enfermedad a la codependencia es
porque es progresiva. A medida que la gente a nuestro alrededor se
enferma más, podemos empezar a reaccionar en forma más intensa aún. Lo
que empezó como una pequeña preocupación puede disparar el aislamiento,
la depresión, una enfermedad física o emocional, o fantasías suicidas.
Una cosa lleva a la otra, y las cosas se empeoran. La codependencia
puede no ser una enfermedad, pero puede enfermarte. Y también puede
contribuir a que la gente a tu alrededor permanezca enferma.
Otra razón más por la que se le llama enfermedad a la codependencia es porque las conductas codependientes –como muchas conductas autodestructivas– se vuelven habituales. Repetimos los hábitos sin pensarlo. Los hábitos cobran vida propia. Sea cual sea el problema que tenga la otra persona, la codependencia implica un sistema habitual de pensar, de sentir y de comportarnos hacia nosotros y hacia los demás que nos causa dolor. Las conductas o hábitos codependientes son autodestructivos. Con frecuencia reaccionamos a las personas que se autodestruyen; reaccionamos aprendiendo a autodestruirnos. Estos hábitos nos pueden conducir a mantenernos en relaciones destructivas que no funcionan. Estas conductas pueden sabotear relaciones que en otras condiciones sí hubieran funcionado. Estas conductas pueden impedirnos encontrar la paz y la felicidad con la persona más importante en nuestra vida:uno mismo. Estas conductas pertenecen a la única persona que cada uno de nosotros puede controlar –a la única persona que podemos hacer cambiar– a uno mismo. Estos son nuestros problemas.
¿Características de la Codependencia?
Antes de presentar una lista de lo que los codependientes tienden a hacer, diré algo importante: tener estos problemas no significa que seamos malos, defectuosos o inferiores. Algunos de nosotros aprendimos estas conductas desde niños. Otros las aprendieron más tarde en la vida. Podemos haber aprendido algunas de estas cosas por la interpretación que hemos hecho de la religión. A Algunas mujeres se les enseñó que estas conductas eran deseables atributos femeninos. Sea donde fuere que hayamos aprendido estas cosas, aprendimos bien la lección.
La mayoría de nosotros empezamos a hacer estas cosas por la necesidad de protegernos a nosotros mismos y de satisfacer nuestras necesidades. Hicimos, sentimos y pensamos estas cosas para sobrevivir emocional, mental y a veces físicamente. Tratamos de entender y de contender con nuestros complejos mundos de la mejor manera. No siempre es fácil vivir con personas sanas y normales. Pero es particularmente difícil vivir con personas enfermas, atribuladas o perturbadas. Es horrible tener que vivir con un alcohólico delirante. Muchos de nosotros nos las hemos tenido que ver con circunstancias indignantes, y estos esfuerzos han sido tan admirables como heroicos. Hemos hecho lo mejor que hemos podido. Sin embargo, estos recursos de autoprotección ya no nos resultan útiles. En ocasiones, las cosas que hacemos para protegernos se vuelven contra nosotros y nos lastiman. Se vuelven autodestructivas. Muchos codependientes apenas logran sobrevivir, y la mayoría no satisface sus necesidades.
¿Podremos cambiar? ¿Podremos aprender conductas más sanas? No sé si se pueda enseñar la salud mental, emocional y espiritual, pero podemos ser inspirados y alentados. Podemos aprender a hacer las cosas de otra manera. Podemos cambiar. Creo que la mayoría de la gente quiere estar sana y vivir sus vidas lo mejor posible. Pero muchos de nosotros no sabemos que está bien hacer las cosas de otra manera. Muchos de nosotros ni siquiera sabemos qué es lo que hemos estado haciendo que no ha funcionado. La mayoría de nosotros hemos estado tan ocupados respondiendo a los problemas de otras personas que no hemos tenido tiempo para identificar y mucho menos para ocuparnos de nuestros propios problemas. Muchos profesionales dicen que el primer paso hacia el cambio es tomar conciencia. El segundo paso es la aceptación.
¿Podemos recuperarnos?
La codependencia es muchas cosas. Es una dependencia de los demás: de sus estados de ánimo, de su conducta, de su enfermedad o bienestar y de su amor. Es una dependencia paradójica. Parece que los demás dependen de los codependientes, pero en realidad ellos son los dependientes. Parecen fuertes pero se sienten desamparados. Parecen controladores pero en realidad son controlados ellos mismos, a veces por una enfermedad tal como el alcoholismo.
Estos son los hechos que dictaminan la recuperación. Solucionar estos problemas hace divertida la recuperación. Muchas recuperaciones de problemas que involucran la mente, las emociones y el espíritu de una persona son largas y engorrosas. No es así en el caso de la codependencia. Exceptuando emociones humanas normales que estaríamos sintiendo de cualquier manera, y de piquetes de incomodidad que tenemos cuando empezamos a comportarnos de manera diferente, la recuperación de la codependencia es emocionante. Es liberadora. Nos permite ser lo que somos. Permite a los demás ser como son. No ayuda a ejercitar el poder que Dios nos ha dado para pensar, sentir y actuar. Se siente uno bien. Nos brinda paz. Nos permite amarnos a nosotros mismos y a los demás. Nos permite recibir amor, esa maravilla que todos buscamos. Brinda un ambiente óptimo para que la gente a nuestro alrededor se cure y permanezca sana. Y la recuperación detiene el insoportable dolor con el que hemos vivido muchos de nosotros.
La recuperación no sólo es divertida, también es sencilla. No siempre es fácil, pero es sencilla. Se basa en la premisa de que muchos de nosotros hemos olvidado o que nunca hemos aprendido: cada persona es responsable de sí misma. Implica aprender una nueva conducta a la que nos dedicaremos: cuidar de uno mismo.
Características de los Codependientes
Los codependientes pueden:
.. Pensar y sentirse responsables de otras personas, de los sentimientos, pensamientos, acciones, elecciones, deseos, necesidades, bienestar, malestar y destino final de otras personas.
.. Sentir ansiedad, lástima y culpa cuando otras personas tienen algún problema.
.. Sentirse obligados –casi forzados– a ayudar a esa persona a solucionar el problema, por ejemplo, al
ofrecer un consejo no pedido, con una ráfaga de sugerencias o remendando sentimientos.
.. Sentirse molestos cuando la ayuda que brindan no es eficaz.
.. Anticipar las necesidades de otras personas.
.. Preguntarse por qué los demás no hacen lo mismo por ellos.
.. Descubrirse diciendo sí cuando en realidad querían decir no, haciendo cosas que no querían hacer,
trabajando más de lo que en justicia les corresponde, y haciendo cosas que los demás son muy
capaces de hacer por sí mismos.
.. No saber qué quieren o qué necesitan y, si lo saben, decirse a sí mismos que lo que quieren y
necesitan no es importante.
.. Tratar de complacer a otros en vez de a sí mismos.
.. Serles más fácil sentir y expresar ira acerca de las injusticias cometidas contra otros que por las
injusticias cometidas contra ellos mismos.
.. Sentirse más seguros al dar.
.. Sentirse inseguros y culpables cuando alguien les da a ellos.
.. Sentirse tristes porque pasaron sus vidas enteras dando a los demás y nadie les dio a ellos.
.. Sentirse atraídos por gente necesitada.
.. Descubrir que atraen a gente necesitada.
.. Sentirse aburridos, vacíos y sin valor si no tienen una crisis en su vida, un problema que resolver o
alguien a quién ayudar.
.. Abandonar su rutina para responder o para hacer algo por alguien.
.. Comprometerse en exceso.
.. Sentirse asolados y presionados.
.. Creer muy dentro de sí que de alguna manera otras personas son responsables de ellos.
.. Echarle la culpa a otros por el estado en que se encuentran.
.. Decir que otras personas hacen que los codependientes se sientan como se sienten.
.. Creer que otras personas los quieren volver locos.
.. Sentirse enojados, victimados, menospreciados y usados.
.. Descubrir que otras personas se impacientan o se enojan con ellos por tener las características anteriores.
Baja autoestima
Los codependientes tienden a:
.. Provenir de familias atribuladas, represoras o disfuncionales.
.. Negar que su familia haya sido atribulada, represora o disfuncional.
.. Culparse a sí mismos por todo.
.. Criticarse a sí mismos por todo, aun por su manera de pensar, de sentir, de verse, de actuar y de comportarse.
.. Indignarse y ponerse a la defensiva cuando otros culpan y critican a los codependientes, algo que ellos hacen siempre.
.. Rechazar cumplidos o halagos.
.. Deprimirse por falta de cumplidos y de halagos (privación de caricias).
.. Sentirse diferentes que el resto del mundo.
.. Sentir que no son lo suficientemente buenos.
.. Sentirse culpables por gastar dinero en sí mismos o por hacer cosas innecesarias o divertidas para sí mismos.
.. Temer al rechazo.
.. Tomar las cosas personalmente.
.. Haber sido víctimas de abuso sexual, emocional o físico, de negligencia, abandono o alcoholismo.
.. Sentirse víctimas.
.. Decirse a sí mismos que no pueden hacer nada bien.
.. Tener miedo de cometer errores.
.. Preguntarse por qué les cuesta tanto trabajo tomar decisiones.
.. Esperar de sí mismos hacer todo perfectamente.
.. Preguntarse por qué no pueden hacer nada a su entera satisfacción.
.. Tener una gran cantidad de “yo debería”.
.. Sentir gran cantidad de culpa.
.. Sentirse avergonzados de lo que son.
.. Sentir que sus vidas no valen la pena.
.. Y por ello, tratar de ayudar a otra gente a vivir su vida.
.. Obtener sentimientos artificiales de autoestima ayudando a los demás.
.. Tener fuertes sentimientos de baja autoestima –de vergüenza, fracaso, etcétera– por los fracasos y problemas de los demás.
.. Desear que les sucedieran a ellos cosas buenas.
.. Creer que nunca les pasarán cosas buenas.
.. Creer que no merecen cosas buenas ni felicidad.
.. Desear que otras personas los estimaran y los amaran.
.. Creer que no es posible que los demás los estimen y los amen.
.. Tratar de probar que son lo bastante buenos para gustarle a los demás.
.. Conformarse con sentir que los necesitan.
Represión
Muchos codependientes:
.. Empujan sus pensamientos y sentimientos fuera de su conciencia a causa del miedo y la culpa.
.. Se atemorizan de permitirse ser como son.
.. Parecen rígidos y controlados.
Obsesión
Los codependientes tienden a:
.. Sentirse terriblemente ansiosos por los problemas y por la gente.
.. Preocuparse por las cosas más absurdas.
.. Pensar y hablar mucho acerca de otras personas.
.. Perder el sueño por los problemas o la conducta de otros.
.. Preocuparse.
.. Nunca encontrar respuestas.
.. Vigilar a la gente.
.. Tratar de sorprender a la gente en malas acciones.
.. Sentirse incapaz de dejar de hablar, de pensar y de preocuparse acerca de otras personas o de
problemas.
.. Abandonar su rutina por estar tan afectados por alguien o por algo.
.. Enfocar toda su energía en otras personas y problemas.
.. Preguntarse por qué nunca tienen energía.
.. Preguntarse por qué no pueden hacer las cosas.
Control
Muchos codependientes:
.. Han vivido situaciones y con personas que estaban fuera de control, causando a los codependientes
penas y desengaños.
.. Tienen miedo de permitir que los demás sean como son y de dejar que las cosas sucedan de manera
natural.
.. No pueden ver o manejar el miedo que sienten a la pérdida de control.
.. Piensan que ellos saben cómo deben ser las cosas y cómo debe comportarse la gente.
.. Tratan de controlar los sucesos y a la gente por medio de su desamparo, de sentimientos de culpa, de
coerción, amenazas, manipulación, dominio o de su afán de dar consejos.
.. Eventualmente fracasan en sus intentos o provocan la ira de los demás.
.. Se sienten frustrados y enojados.
.. Se sienten controlados por los eventos y la gente.
Negación
Los codependientes tienden a:
.. Ignorar los problemas o pretender que no los tienen.
.. Pretender que las circunstancias no son tan malas como son en realidad.
.. Decirse a sí mismos que las cosas mejorarán mañana.
.. Mantenerse ocupados para no tener que pensar en sus cosas.
.. Confundirse.
.. Deprimirse o enfermarse.
.. Acudir con doctores o tomar tranquilizantes.
.. Volverse fanáticos del trabajo.
.. Gastar dinero en forma compulsiva.
.. Comer en exceso.
.. Pretender que esas cosas tampoco están sucediendo.
.. Ver cómo los problemas se empeoran.
.. Creer en mentiras.
.. Mentirse a sí mismos.
.. Preguntarse por qué sienten que se están volviendo locos.
Dependencia
Muchos codependientes:
.. No se sienten felices, contentos ni en paz consigo mismos.
.. Buscan la felicidad fuera de sí mismos.
.. Se pegan como lapas a cualquier cosa o persona que ellos piensen que les pueden dar felicidad.
.. Se sienten terriblemente amenazados por la pérdida de cualquier cosa o persona que según ellos les
proporciona felicidad.
.. No sintieron amor ni aprobación por parte de sus padres.
.. No se aman a sí mismos.
.. Creen que otras personas no pueden amarlos y no los aman.
.. Buscan desesperadamente amor y aprobación.
.. A menudo buscan amor de gente que es incapaz de amar.
.. Creen que los demás nunca están ahí cuando ellos los necesitan.
.. Relacionan el amor con el dolor.
.. Más que quererla sienten que necesitan a la gente.
.. Tratan de probar que son dignos de ser amados.
.. No se toman el tiempo para ver si los demás les convienen.
.. Se preocupan por si los demás los aman o si les caen bien.
.. No se toman tiempo para averiguar si ellos aman a otras personas o si estas les caen bien.
.. Centran sus vidas alrededor de otras personas.
.. Buscan derivar todos sus sentimientos de bienestar de sus relaciones con los demás.
.. Pierden interés en sus propias vidas cuando aman.
.. Se preocupan de que los demás los dejen.
.. NO creen que ellos pueden cuidar de sí mismos.
.. Se quedan varados dentro de relaciones que no funcionan.
.. Toleran el abuso para sentir que la gente los sigue amando.
.. Se sienten atrapados en las relaciones.
.. Dejan malas relaciones y forman otras nuevas que tampoco funcionan.
.. Se preguntan si alguna vez encontrarán el amor.
Comunicación débil
Los codependientes a menudo:
.. Culpan.
.. Amenazan.
.. Ejercen coerción.
.. Suplican.
.. Sobornan.
.. Aconsejan.
.. No dicen lo que sienten.
.. No sienten lo que dicen.
.. No saben lo que sienten.
.. No se toman en serio a sí mismos.
.. Piensan que los demás no toman en serio a los codependientes.
.. Piden lo que desean y necesitan de manera indirecta, suspirando, por ejemplo.
.. Encuentran difícil darle al clavo.
.. No están seguros de cuál es el clavo.
.. Miden cuidadosamente sus palabras para lograr el efecto deseado.
.. Tratan de decir lo que creen que complacerá a la gente.
.. Tratan de decir lo que creen que provocará a la gente.
.. Tratan de decir aquello que logrará que la gente haga lo que ellos quieren que haga.
.. Eliminan la palabra no de su vocabulario.
.. Hablan demasiado.
.. Hablan acerca de otras personas.
.. Evitan hablar sobre sí mismos, de sus problemas, sentimientos y pensamientos.
.. Dicen que tienen la culpa de todo.
.. Dicen que no tienen la culpa de nada.
.. Creen que sus opiniones no importan.
.. Esperan a expresar sus opiniones hasta que conocen las de los demás.
.. Mienten para proteger y tapar a la gente que aman.
.. Mienten para protegerse a sí mismos.
.. Encuentran difícil reguardar sus derechos.
.. Se les dificulta expresar sus emociones de una manera honesta, abierta y apropiada.
.. Creen que la mayor parte de lo que tienen que decir es irrelevante.
.. Comienzan a hablar con cinismo, de manera autodegradante u hostil.
.. Se disculpan por molestar a los demás.
Límites débiles
Los codependientes a menudo:
.. Dicen que no tolerarán ciertas conductas en los demás.
.. Poco a poco incrementan su tolerancia hasta que pueden tolerar y hacer cosas que habían dicho que
nunca harían.
.. Permiten que otros los lastimen.
.. Se preguntan por qué se sienten tan lastimados.
.. Se quejan, culpan y tratan de controlar al tiempo que siguen actuando igual.
.. Finalmente se enojan.
.. Se vuelven completamente intolerantes.
Falta de confianza
Los codependientes:
.. No tienen confianza en sí mismos.
.. No confían en sus sentimientos.
.. No confían en sus decisiones.
.. No confían en los demás.
.. Tratan de confiar en gente poco digna de confianza.
.. Piensan que Dios los ha abandonado.
.. Pierden la fe y la confianza en Dios.
Ira
Muchos codependientes:
.. Se sienten muy asustados, heridos y enojados.
.. Viven con gente atemorizada, herida y llena de ira.
.. Tienen miedo de su propia ira.
.. Tienen miedo de la ira de otras personas.
.. Piensan que la gente se alejará si la ira entra en escena.
.. Piensan que otras personas los hacen sentirse enojados.
.. Tienen miedo de despertar la ira en los demás.
.. Se sienten controlados por el enojo de otras personas.
.. Reprimen sus sentimientos de enojo.
.. Lloran mucho, se deprimen, comen en exceso, se enferman, hacen cosas malvadas y sucias para
vengarse, actúan de manera hostil, o tienen estallidos temperamentales violentos.
.. Castigan a los demás por hacer enojar a los codependientes.
.. Se avergüenzan por haberse sentido enojados.
.. Se sienten avergonzados y culpables por sentir ira.
.. Sienten cantidades crecientes de ira, resentimiento y amargura.
.. Se sienten más seguros con su ira que con sus sentimientos heridos.
.. Se preguntan si alguna vez no se sentirán enojados.
Problemas sexuales
Algunos codependientes:
.. Son niñeras en el dormitorio.
.. Tienen relaciones sexuales cuando no tienen ganas.
.. Tienen relaciones sexuales cuando preferirían que los abrazaran, los protegieran y los hicieran sentirse amados.
.. Practican relaciones sexuales cuando están enojados o heridos.
.. Se rehúsan a disfrutar del sexo porque están muy enojados con la pareja.
.. Tienen miedo de perder el control.
.. Les es difícil pedir lo que necesitan en la cama.
.. Se alejan emocionalmente de la pareja.
.. Sienten repugnancia sexual hacia la pareja.
.. No hablan de ello.
.. De todas maneras, se esfuerzan en tener relaciones sexuales.
.. Reducen el sexo a un acto técnico.
.. Se preguntan por qué no disfrutan su vida sexual.
.. Pierden interés por el sexo.
.. Inventan razones para abstenerse de él.
.. Desean que su pareja sexual muriera, se fuera o sintiera los sentimientos del codependiente.
.. Tienen fuertes fantasías sexuales acerca de otras personas.
.. Consideran tener o tienen un affaire extraconyugal.
Misceláneos
Los codependientes tienden a:
.. Ser extremadamente responsables.
.. Ser extremadamente irresponsables.
.. Volverse mártires, sacrificando su felicidad y la de los demás por causas que no requieren sacrificio.
.. Encuentran difícil sentirse cercanos a la gente.
.. Se les dificulta divertirse y ser espontáneos. Tienen una respuesta completamente pasiva a la
codependencia: lloran, se sienten lastimados, se sienten desamparados.
.. Tienen una respuesta completamente pasiva a la codependencia: lloran, se sienten lastimados, se
sienten desamparados.
.. Tienen una respuesta completamente agresiva a la codependencia: se muestran violentos, iracundos,
son dominantes.
.. Combinan respuestas pasivas y agresivas.
.. Son vacilantes en sus decisiones y emociones.
.. Lloran cuado sienten ganas de llorar.
.. Siguen fieles a sus compulsiones y a la gente, auque les hiera.
.. Se sienten avergonzados de sus problemas familiares, personales o de sus relaciones.
.. Se sienten confundidos por la naturaleza del problema
.. Encubren, mienten, y protegen el problema.
.. No buscan ayuda por que se dicen a sí mismos que el problema no es tan grave en realidad, o que
ellos no son suficientemente importantes.
.. Se preguntan por qué el problema no se esfuma.
¡La Codependencia es una enfermedad progresiva!
En las etapas tardías de la codependencia, los codependientes pueden:
.. Sentirse aletargados.
.. Sentirse deprimidos.
.. Retirarse y aislarse.
.. Experimentar una pérdida total de la rutina diaria y de la estructura.
.. Abusar de sus hijos o ser negligentes hacia ellos y hacia otras responsabilidades.
.. Sentirse desesperanzados.
.. Empezar a planear cómo escapar de una relación que sienten como una trampa para ellos.
.. Pensar en el suicidio.
.. Volverse violentos.
.. Sufrir una enfermedad emocional, mental o física de gravedad.
.. Experimentar trastornos en la alimentación (comer en exceso o demasiado poco).
.. Volverse adictos al alcohol y otras drogas.
La lista precedente es larga, pero no comprende todas las conductas o reacciones. Al igual que el resto de la gente, los codependientes hacen, sienten y piensan muchas cosas. No hay un cierto número de rasgos que garanticen si una persona es codependiente o no lo es. Cada persona es diferente; cada quien tiene su manera de hacer las cosas. Tan sólo estoy tratando de dibujar un panorama. La interpretación o la decisión les corresponden a ustedes. Lo más importante es que ustedes primero identifiquen las conductas o las áreas que les provocan problemas y luego decidan qué quieren hacer.
Pero nuestros verdaderos problemas como codependientes son nuestras propias características: nuestras conductas codependientes.
¿Quién es codependiente? “Yo lo soy”.
Se estima que 80 millones de personas en Estados Unidos son
dependientes químicos o tienen una relación con alguien que lo es.
Probablemente son codependientes.
Las personas que aman, que se preocupan o que trabajan con personas trastornadas pueden ser codependientes.
Las personas que se preocupan por las personas que tienen trastornos de
la alimentación probablemente son codependientes. En su libro "La
obesidad es un problema familiar", Judi Hollins afirma que una persona
con trastornos de la alimentación puede mantener ocupados de quince a
veinte codependientes.
Muchas personas con trastornos de la alimentación son codependientes también. “En una encuesta informal,
descubrí que por lo menos el 40 por ciento de las esposas de los alcohólicos eran obesas”, escribió Hollins.
Quizá estés leyendo esto para ti mismo; puedes ser
codependiente. O puedes estarlo leyendo para ayudar a alguien más. Si es
así, probablemente eres codependiente. Si la preocupación se ha vuelto
obsesión; si la compasión te ha convertido en una niñera/o; si estás
cuidando de otras personas y te estás descuidando a ti mismo, puedes
estar metido en problemas de codependencia. Cada persona debe decidir
por sí misma si la codependencia es un problema. Cada persona debe
decidir por sí misma lo que necesita
cambiar y cuándo deben darse tales cambios.
La codependencia es muchas cosas. Es una dependencia de los demás: de
sus estados de ánimo, de su conducta, de su enfermedad o bienestar y de
su amor. Es una dependencia paradójica. Parece que los demás dependen
de los codependientes, pero en realidad ellos son los dependientes.
Parecen fuertes pero se sienten desamparados. Parecen controladores pero
en realidad son controlados ellos mismos, a veces por una enfermedad
tal como el alcoholismo.
Estos son los hechos que dictaminan la recuperación. Solucionar estos
problemas hace divertida la recuperación. Muchas recuperaciones de
problemas que involucran la mente, las emociones y el espíritu de una
persona son largas y engorrosas. No es así en el caso de la
codependencia. Exceptuando emociones humanas normales que estaríamos
sintiendo de cualquier manera, y de piquetes de incomodidad que tenemos
cuando empezamos a comportarnos de manera diferente, la recuperación de
la codependencia es emocionante. Es liberadora. Nos permite ser lo que
somos. Permite a los demás ser como son.
Nos ayuda a ejercitar el poder que Dios nos ha dado para pensar, sentir y actuar. Se siente uno bien. Nos brinda paz.
Nos permite amarnos a nosotros mismos y a los demás. Nos permite recibir amor, esa maravilla que todos
buscamos.
Brinda un ambiente óptimo para que la gente a nuestro alrededor se cure y permanezca sana. Y la recuperación detiene el insoportable dolor con el que hemos vivido muchos de nosotros.
La recuperación no sólo es divertida, también es sencilla. No siempre
es fácil, pero es sencilla. Se basa en la premisa de que muchos de
nosotros hemos olvidado o que nunca hemos aprendido: cada persona es
responsable de sí misma. Implica aprender una nueva conducta a la que
nos dedicaremos: cuidar de uno mismo.
(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente)
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